Cómo solucionar atascos en nuestra Comunidad.

Las redes de saneamiento se ven sometidas a un uso diario, recogiendo principalmente las aguas procedentes de cuartos de baño y cocinas, así como las aguas que se recogen de las cubiertas de los edificios. Esta aportación de agua lleva intrínseco el aporte de materias, algunas inapropiadas por el cambio de hábitos en los últimos años, y que producen como consecuencia los mencionados atascos en las instalaciones. Estos vertidos que son aportados paulatinamente, se van quedando sedimentados en su interior, que unido a la falta de mantenimiento son las causas principales de los atascos que se producen en las conducciones.

También hay que tener en cuenta que con el paso de los años, las instalaciones acusan una importante erosión, debido a que los materiales con los que fueron construidas han perdido su capacidad de deslizamiento, produciendo retenciones, y aumentando las probabilidades de que se produzcan atascos.

Existen varios sistemas para eliminar los atascos, siendo quizás el más utilizado la aplicación de agua a presión por el interior del conducto afectado mediante un equipo de impulsión que llevan instalados los vehículos cisterna.

 

 

Un desatasco implica inevitablemente el desplazamiento de un vehículo cisterna, lo más cerca posible del inmueble afectado. Desde ahí se traslada una manguera que es la que se va a introducir por el interior de la red de saneamiento, lo más cercano posible al punto donde se ha producido el atasco. Una vez analizada la situación, el motivo de la obstrucción y qué elementos componen la red de saneamiento, es el momento de señalizar la zona de trabajo para evitar caídas en nuestro ámbito de actuación, dado que en la mayoría de los casos la red de saneamiento se encuentra bajo el suelo y es necesario abrir tapas para tener acceso a la misma.

Si son instalaciones suspendidas por forjados, sigue siendo imprescindible la señalización ya que hay actuar a veces desde andamios para acceder a estos lugares.

Tras determinar la presión que hace falta para eliminar el atasco, se procede a inyectar agua a través de la manguera del vehículo cisterna, para eliminar los residuos que lo han provocado, extrayéndolos al exterior para su posterior traslado a vertedero público, de forma que se eviten, en la medida de lo posible, que los residuos o materiales más sólidos lleguen a los conductos municipales y desde aquí a las depuradoras. Una vez eliminado el atasco hay que realizar pruebas de carga en la instalación que nos asegure que el agua fluye con total normalidad tras la intervención, abriendo si fuera necesario otros puntos del trazado para verificarlo.

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